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MI FAMILIA ESTA REUNIDA NUEVAMENTE EN TORNO A CRISTO JESUS.

MI FAMILIA ESTA REUNIDA NUEVAMENTE EN TORNO A CRISTO JESUS.

   Buenos días JSMF: Después de no sé qué tanto tiempo, (parece que más de un año), vuelvo a escribir, veo personas nuevas, personas que inician el proceso de restauración.
En mayo del 2008, se dio la fractura en mi hogar, algunos tal vez recuerden, aquel hombre que les preguntaba que si Dios de verdad restauraba matrimonios. Ahora me doy cuenta que no solo eso hace, “Dios sabe realmente lo que hace en nuestras vidas”, son tan perfectos sus caminos y en ocasiones hasta tienes tanto temor (no miedo) cuando alcanzas a conocer algo de su poder de su ¡Omnipotencia!.
Mi familia está reunida nuevamente, iniciando esta reunión en febrero de este año y terminando en la misma casa mi esposa, mis tres hijos y yo exactamente la misma fecha 12 de mayo, en que empezó todo. Podría contarles cada detalle de lo que pasó en este tiempo, hasta este momento. Pero creo que me pasaría horas y horas escribiendo y no terminaría. Dentro de todo este tiempo tuve que aprender muchas cosas. El único testimonio que puedo escribir es que “Dios restaura vidas”. y él único camino para la restauración de vidas es el “Shema Israel”, no hay otro, pero para alcanzar su significado se tiene que pasar por un proceso de expiación, que en este muchos desertan porque no es fácil. Al final, me rendí ante el Señor y solo me quedó decir “Hágase tu Voluntad y no la mía”, y después tuve esperanza, y así viví mucho tiempo, pero me di cuenta que la “esperanza” no lo es todo, y me faltaba algo, fue cuando tome la “fe” y cambió todo. Pero esta fe no era para que mi esposa cambiara, sino para que yo cambiara, para que tomara este corazón y lo moldeara como El quisiera, esta fue la parte más fuerte de esto, porque me di cuenta de lo que había hecho no solo en mi vida de casado, sino en toda, de mis pecados, de mis fallas, mis errores, en otras palabras me di cuenta de lo que soy. Cuando te pasa esto, realmente se sufre, pero es sufrimiento que encuentra cobijo en Jesús.

  Poco a poco fue cambiando todo, en las noches me pasaba un buen rato platicando con EL, encontré en El “el mejor amigo de toda mi vida”, quiero decirles que no ha habido momentos más felices en vida que esos en los que sentía tanto su presencia en mí. Y les digo algo: “Se me olvidó mi esposa”. Al final me dio lo que le pedí, hasta el mínimo detalle (aquí es cuando tengo temor porque me lo dio todo). El reencuentro no es fácil, pero ahora son dos cosas las que pasan en mi vida: Primero: Ahora no estoy solo, Jesús está en esto. Segundo: Tengo Fe que Él va terminar su obra en mí. Es más difícil ahora porque ya se lo que está bien o mal, el despertar de la conciencia es demasiado fuerte, es un reto que no cualquiera acepta, muchos se rinden, porque muy en el fondo de su ser saben que estarán comprometidos a cambiar, no con nadie sino con ellos mismos y con Dios.

  Estoy planeando renovar mis votos matrimoniales el año que viene, donde pienso tener a un invitado especial que me faltó invitar la primera vez que me casé, este invitado es ¡Jesús!, ¡mi Señor!, al que le rindo mi vida y todo mi ser. Le agradezco a Jesús que me haya dado esta experiencia en mi matrimonio, ¿porque sin esto que sería de mí? Sé que me falta mucho por caminar, que esto es el comienzo. Pero a mis cuarenta años, Jesús como a su pueblo me sacó de este desierto, para empezar a conocerlo. Al final entendí que la lucha no era con mi esposa, con el mundo, con mi religión, sino conmigo mismo, y me di cuenta que no hay enemigo más temible que yo, y que sigo en lucha para someterme a los Caminos de Dios, aunque me cueste lo que me reste de vida.

 Pero siempre habrá una luz, una mano que me ayudará. Ahora termino cuando canto, escribo o medito con estas palabras que nunca dije antes de esto: “TE AMO JESUS” Bendiciones, JSMF.

SI DIOS LES MUESTRA ALGO EN SU PALABRA SE CUMPLE!

SI DIOS LES MUESTRA ALGO EN SU PALABRA SE CUMPLE!

   Hola todos hermanos en Cristo, estoy a una semana de ¡ser restaurado mi hogar!, del Sábado Santo pasado haber ofrendado mi hogar junto con mi esposito y mis hijitos en la Resurrección del Señor ante mi comunidad, y ¡mi corazón no cabe de felicidad Gloria a Dios!.

  Empiezo por contarles cómo comenzó todo entre mi esposito y yo, nos conocimos en el colegio, nuestro noviazgo comenzó el 5 de junio de 1998, para el 8 de noviembre de 1999 nació nuestro primer hijo; fuimos padres adolescentes de tan solo 16 años, creíamos tener el mundo a los pies. En fin al año de 2002 nos fuimos a vivir juntos , en el 2003 nació nuestra tercer hija y decidimos casarnos por la iglesia , estábamos enamorados , igual ya habíamos convivido, pero no todo fue fácil, éramos un par de jóvenes jugándonosla toda, sin trabajos estables, sin lugar fijo para vivir y con tres responsabilidades, eso sí con la mochila llena de ilusiones, esas ilusiones que nos llevaron en especial a mí a querer tenerlo todo (material, lo espiritual lo dejaba de lado) poco a poco me consumí en obligaciones, en mis ganas de estudiar, de no frenar mis sueños (solo los míos, no pensaba en los de mi esposo) unido a esto la inestabilidad laboral de mi esposito, el querer darles a mis hijos todo me cegó y así fui dejando de lado mi familia, ahora importaba mis amigas ,el querer divertirme así fuera un poco(me lo merecía había sido madre muy joven)

  Ahora veo lo equivocada que estaba. Fui dejando mi matrimonio de lado y sembrando en el corazón de mi esposito sin imaginarlo sentimientos ajenos al amor, lo descuidé y traté de excusarme en sus defectos para tapar los míos yo era perfecta, más de lo que el merecía, pero por Dios! si somos jóvenes! ¿Por qué no quiere progresar?; en fin basura que el enemigo sembró en mi cabeza, es más sentí que ya no lo amaba, estaba ciega completamente. Me dediqué a trabajar y a estudiar y él a mi lado callado pero alejado. Y si les digo de Dios….fui criada en un hogar católico, pero mi corazón estaba vació de Dios creía que con saber que existía y tenerlo presente en la bendición diaria con eso era suficiente, de los sacerdotes pensaba: son humanos y cometen errores peores que los míos, para qué confesarme si Dios sabe todos mis pecados, pensaba. La Eucaristía que pereza, en fin mi fe y mis creencias estaban por el piso y en mi hogar era igual, tanto él como yo somos muy devotos a la Virgen (él a la del Carmen yo a la Medalla Milagrosa), los dos pensábamos lo mismo.

   Así paso el tiempo yo creía que mi era hogar perfecto, hasta principios de 2012, en abril y mayo, el empezó frió distante y yo ni cuenta me daba, hasta que una noche no llegó. Así apareció en nuestras vidas la O.M, él me lo confesó. Pasó el tiempo y mi calvario empezó, mi esposito jamás me alzaba la voz, me insultaba, o hablaba mal de mí, pero todo esto cambió, las peleas eran diarias, el triste de su mirada era tiniebla, permanecía de mal genio.

   En junio gracias a una luchadora (la señora Nidia Roció) conozco esta hermosa página, empiezo a seguir los pasos, empecé el Rosario diario, a apoyarme en las lecturas, unido a esto asistía a Eucaristía(la verdad se me dificultaba diaria) los domingos con mis hijos, unido a esto él viviendo aun en mi hogar le aplicaba agua bendita en sus cosas y en sus comidas, descubrí la confesión y el alimento de Cristo: Su Palabra y Comunión, oraba mucho por ella, pidiéndole a Dios un hombre bueno, un amor puro para ella, es más hacía una de decena del Rosario por esto, me imaginaba a Jesús y a la Virgen llevándoselo.

  Me uní al grupo de oración al que pertenece mi hermano, un apoyo inmenso en esta lucha, pero como sabemos cuándo hay oración fuerte y el enemigo quiere atacar todo se ve más difícil, así fue como el 30 de septiembre del 2012, se marcha de la casa para este momento, yo ya era luchadora de este hermoso y bendecido grupo, fue duro pensé que todo estaba perdido, reconozco que me desanimé, ese día me llevó a donde viviría para que corroborara que iba a estar solo, que quería tomar tiempo para pensar, caí pero me levanté, intensifiqué mi oración, me levantaba a las 3 de la mañana a orar el Rosario la Divina Misericordia de rodillas, me refugié en mi párroco, ese domingo que él se fue de casa, llegué destrozada a la capilla de mi barrio y él sin más me dijo: “confía regresará me lo repitió tres veces imponiéndome las manos. Yo tenía las dos argollas ya que ella había guardado en un saco, para la eucaristía y sobretodo en el momento de comulgar me las ponía juntas.

   Como humana débil caía y me levantaba, los dos primeros meses no soportaba ni verme, eso sí estaba pendiente de sus hijos siempre, llegué a escuchar lo que muchos dicen: “nunca, nunca volveré contigo”, palabras hirientes que me desbastaban, pero aprendí que ese no era mi esposito, “no lo escuches, entrégamelo me decía Jesús”. En su palabra me llevó a citas donde era claro el mensaje ‘ten fe’ serás restaurada’. Fui ganando una paz indescriptible y decidí entregárselo al que todo lo puede y a mi madre Santísima quien lo cubre con su manto.

   Para el 8 de diciembre, día que mis hijitos menores hicieron la primera comunión se confesó y comulgamos los 5. Empezó el cambio; alguien no sé quién (un ángel) le regaló una Biblia. Pasamos año nuevo juntos con los niños y en este comienzo de año se acercaba, me contaba sus problemas y yo los míos, pasábamos horas hablando, iba a casa lo atendía, compartía con los niños, se llegaba a quedar, una vez dijo: “no me quiero ir”. Empezamos a acercarnos, había momentos en que el enemigo quería atacar y yo me dejaba llevar por el desespero de apresurar todo, como si no entendiera que era en el tiempo de él no en el mío.

   Así transcurrieron estos meses ¿cómo? no me lo pregunten pero algo me decía que en esta Semana Santa iba ser. Todos los santos días los cubría (como si él habitara en la casa aun) y me cubría con la Sangre Preciosa de Jesús (aun todavía lo hago) Y la OM si me preguntan ¿qué pasó con ella? solo sé que se alejó. Dios me lo había mostrado, en resumidas Dios me dijo otra vez: “Te lo cumplo y el Domingo de Ramos me dice: “Claudia quiero volver a casa, empecemos de ceros” yo dije “si”, me dice: “Tú tienes algo mío (la argolla) me la pones”.

   Hermanos: ¡Crean que se les dará!. Sí Dios les muestra algo a través de su Palabra es verdad, ¡se cumple!, si caen levántense. El los lleva en sus brazos y a su lado va María con su manto cobijando cada espacio de la vida. El Rosario es arma poderosa y letal, mientras estaba en la lucha se me presentaron dos imágenes de la Virgen una en la iglesia donde nos casamos, mientras yo lloraba y oraba frente al Santísimo mi hijita en la silla donde ellos estaban sentados encontró una estampa de la Virgen del Carmen (diosidencia), mi esposito la carga en la billetera y la otra una imagen de la medalla Milagrosa, apareció en la casa sin saber cómo, esta vez la encontró mi otro hijo, aún está en mi hogar. Conságrense a María y consagren su hogar, gracias Sergio por sus consejos que me levantaron, a la señora Nidia Rocío quien en estos últimos meses Dios llevó acercarse a mi esposito, sé que fueron ángeles enviados por El. Mientras escribo esto pienso qué hermoso es haberlos encontrado. JSMF…mil bendiciones por existir. Sé que no me debo soltar de la mano de Dios, que hay cosas que mejorar, pero tengo confianza, Dios ahora es primero en mi hogar.

PEQUEÑA HISTORIA, GRAN MILAGRO

 

PEQUEÑA HISTORIA, GRAN MILAGRO

Yo llegué al grupo destrozada porque mi esposo se había ido. Yo no valoraba lo que tenía hasta que lo perdí. Era un dolor inmenso en el corazón, me dolía el alma, y además una intranquilidad terrible. Busqué al Señor y encontré esta página que me dio mucha fortaleza. Oré y oré y pedí perdón a Dios por todo lo malo que había hecho en mi matrimonio. Solté a mi esposo y empecé mi sanación interior y a pedir a Dios su sanación y perdón y llegó el día y el momento donde él me perdonó. Y Dios hizo el milagro de nuestra restauración.

JESÚS LO HA HECHO NUEVAMENTE, EN ESTA OCASIÓN HE SIDO BENDECIDO Y MI MATRIMONIO HA SIDO RESTAURADO.

JESÚS LO HA HECHO NUEVAMENTE, EN ESTA OCASIÓN HE SIDO BENDECIDO Y MI MATRIMONIO HA SIDO RESTAURADO.

   Quiero empezar este testimonio dando ¡Gloria a Dios por su milagro! y pidiéndote a ti, hermano que lees estas líneas a que sigas adelante, a que no te rindas, a que luches y perseveres pues ¡si Dios lo hizo con mi vida!, con mi matrimonio, con mi hogar puede y quiere hacerlo con el tuyo. A Él, al Espíritu Santo y al Padre sea toda la Gloria por los siglos de los siglos. Infinitas gracias a mi Madre, la Santísima Virgen María quien nos ha protegido y por su Gloriosa intercesión, Dios ha tocado un hogar más.

   Esta es mi historia, Soy de Colombia y vivo en una pequeña ciudad en el Departamento del Valle, Casado hace 12 años y con dos hermosos hijos de 12 y 10 años. Mi vida antes de la ruptura era “normal”, sabía que Dios existía pero la verdad no me preocupaba por Él, llegando al punto de vivir a solo unos metros de una Iglesia por más de dos años y no ir a la Santa Misa, de oración… menos, solo me preocupaba por mí, por vivir, por salir adelante, por estudiar, pero de Nuestro Padre ¡nada!. Los problemas y discusiones en el matrimonio eran “normales”, sin saber que a través de ellos mi esposa estaba pidiéndome a gritos mi atención, mi amor, mi compañía. Pero, ciego e ignorante pasaba por encima de sus reclamos y llamados de auxilio tomándolos como una “pataleta” más de mi esposa.

   Yo era profesor de una Universidad y se me presentó la oportunidad de irme a hacer un curso por fuera del país, el cual acepté sin siquiera consultárselo y me fui de su lado, diciéndole que era lo mejor, que nada iba a cambiar y que volvería para que siguiéramos adelante con nuestro matrimonio, pues incluso habíamos hablado de renovar nuestros votos matrimoniales al cumplir 10 años, lo cual se daría unos meses después de que volviera al país.

   Fue en ese momento que Dios nuestro Señor permitió la ruptura de mi hogar. Dolor…uf, solo aquellos que hemos estado en este camino podemos entender el dolor que sentimos, lágrimas, sufrimiento, el creer al principio que es solo una mala pesadilla y que al despertarnos todo volverá a estar como antes. Mi esposa me dijo por Internet…”al volver encontraras a la mamá de tus hijos, pero no a tu esposa”. y empieza nuestra cabeza a girar, a pensar, a tratar de atar cabos sueltos, en fin todo aquello por lo que todos hemos pasado. Mi esposa cambió 180 grados, era otra mujer, completamente diferente a la que yo conocí y con la que me casé. Era obvio que algo estaba apoderándose de su voluntad, de su mente, de su alma. Mentiras, orgullo, soberbia, silencios, desprecios, fueron las señales que Dios me mostró para indicarme que algo estaba tratando de destruirnos.

   De tanto buscar soluciones a mi problema, encontré un día de febrero de 2011, ¡Gloria a Dios!, la página de JSMF y decidí creerle a Dios y luchar por mi Esposa, por su alma, la de mis hijos y por mí. El cambio fue duro, pero Jesús no me dejó solo ni por un segundo, su Amor me acompañó y me acompaña todos los días de mi vida. El me mostró lo alejado que estaba de Él, los pecados que había cometido, las faltas en las que había incurrido y mis errores en la relación con mi esposa. Dios me dio las lecturas necesarias para acercarme a su lado, para cambiar mi modo de ver las cosas, para entender a mi esposa y para mejorar como persona, ser el esposo, compañero, amigo que ella necesitaba.

   Las cosas empeoraron, como muchos ya también lo saben, cuando decidimos entablar la batalla; en muchas ocasiones caí, pequé pero por su infinita Misericordia fui perdonado y continué adelante. También habían momentos en que el enemigo me ponía tentaciones en el camino, me decía por medio de la boca de mi esposa: “no voy a volver contigo”, me animaba a rendirme, a dejar todo a un lado y “continuar con mi vida”. Yo seguía con mis rosarios, mis novenas, las visitas al Santísimo, la confesión, la Eucaristía, la lectura de Su Palabra, mucho silencio, mucho amor al Padre y ella cada vez más lejos, más perdida, más necesitada de mis oraciones y mi intercesión por ella ante Dios.

   Hermanos: Dirijo esto especialmente a los hombres, no se rindan, no se rindan, luchen, sigan adelante, oren, confíen y crean en el Único que puede resolver nuestros problemas. ¿Qué más puedo decir? Que solo en Dios está la solución a nuestro problema, hoy mi esposa está de nuevo conmigo, Jesús la trajo a mi lado dos años después de entrar a JSMF. Les comparto, de nuevo especialmente a los hombres de JSMF, lo libros que Dios me puso a leer y a ver para entender lo que estaba pasando y lo mejor, que debía hacer para corregir mis equivocaciones: * La Batalla de Todo Hombre * Los lenguajes del Amor * Las 5 Necesidades de Amor de Hombres y Mujeres * Los videos del padre Ángel Espinosa de los Monteros. * El Desafío del Amor.

   Por ahora no considero conveniente dar más detalles sobre mi o sobre mi esposa, lo único que puedo declarar es que todo esto es absolutamente cierto y que para Gloria de Dios El restauró mi vida, me restauró a mí y me devolvió a mi esposa. Sigan adelante, luchadores y si en algo puedo ayudar cuenten conmigo. Con afecto. José Jaramillo. Encomienda al Señor tu camino, confía en Él; y Él hará Salmo 37:5.

LUEGO A JOSÉ JARAMILLO SE LE HICIERON LAS SIGUIENTES PREGUNTAS PARA COMPLEMENTAR SU TESTIMONIO: Autorizas que publiquemos tu testimonio (con tu nombre o anónimo) ¿Cómo regresó ella? que sucedió? como te hablaba Dios? que consejos darías a los hombres de JSMF, quien eres hoy? que cambiaste? Estas son las respuestas:

  Desde que Dios me permitió conocer a JSMF estuve convencido que algún día publicaría mi testimonio de restauración, cada vez que leía uno me decía: “Uno de esos será el mío” y ya vez, Dios hizo el milagro en mi vida; por lo cual la respuesta a la primera pregunta es sí, autorizo su publicación con mi nombre (primer nombre y primer apellido).Las reacciones de mi esposa eran, como leí en algún momento, una “montaña rusa” en ocasiones estaba alegre, cercana a mi e incluso me mencionaba que había pensado regresar a mi lado pero se arrepentía y me lo confesaba y otras veces era apática, callada, distante lo que curiosamente sucedía cuando más oraba e intercedía por ella ante Dios.
Jesús la trajo a mi lado en el momento menos esperado, una noche cualquiera hace una semana mientras sacaba a pasear nuestra mascota como lo hago de forma regular se acercó a mí y me dijo: “Quiero que dejemos el pasado atrás y que volvamos a estar juntos, que luchemos por nuestro matrimonio”, yo le dije que sí, y que lo único que le sugería es que se acercara a Dios, que tuviera fe en Jesús y que no se soltara de su mano. Dios me habló de varias maneras, a través de su Palabra, de canciones que escuchaba repentinamente y justo en la frase que me impulsaban a seguir adelante, de testimonios que leía en JSMF o incluso a través de mi esposa ya que en una ocasión me envió un correo diciéndome “No te Rindas”. También habían ocasiones en que su silencio me desconcertaba, parecía como si mis lágrimas, oraciones, peticiones estuvieran siendo dirigidas a una pared y nada sucedía; ahora comprendo que estaba fortaleciendo mi fe en Él, que a pesar de la tormenta de mi vida Él continuaba en mi barca, a mi lado, protegiéndonos, pidiéndome solo una cosa: FE, a lo que yo respondía “Señor, hágase Tú Voluntad”.

  ¿Qué aprendí?: Muchísimas cosas, establecí una profunda relación con Dios, aprendí a escuchar a mi esposa, comprendí cómo el demonio me tentaba y lo mejor cómo podía hacer para rechazarlo o en caso de caer y pecar aceptar mi error y pedirle humildemente perdón a Dios, aprendí a alabarlo y a darle gracias en medio de la más grande oscuridad y sequía, aprendí a leer su Palabra, a servir de apoyo a quien más me necesitaba, a comprender las necesidades de mi esposa y cómo suplirlas, a dominar mis ojos, mis pensamientos, mi forma de hablar, mis acciones al tratar con las mujeres, aprendí a depender completamente de Él para todo.

  A mis hermanos el principal consejo es que dejen el orgullo, que se acerquen a Dios y le abran su corazón, me gusta ir a hablar con Él en el Santísimo y contarle mis sueños, mis proyectos, mis problemas y dejarlo todo en sus manos. Hoy sé que soy un ser humano imperfecto, pecador, una vasija de barro que está en las mejores manos: “Las manos del alfarero.” Dios los bendiga, con Afecto, JJ.

TUVE FE Y CONFIANZA Y DIOS RESTAURO MI MATRIMONIO

TUVE FE Y CONFIANZA Y DIOS RESTAURO MI MATRIMONIO

¡  Paz y bien! Les cuento como testimonio que cuando comencé a orar fuertemente por la restauración de mi familia, comencé a pedir apoyo de oración y en una de esas llamé a La renovación Carismática de Barquisimeto (Venezuela) para que oraran por mi matrimonio. Ese día la hermanita que oro por mí me dijo, que me entregará a la Voluntad de Dios, que tuviera fe y confianza en Dios y que nunca dudará de que restauraría mi matrimonio. Me dijo: “reza el Rosario y hazlo con todo tu corazón.” Esa será tu poderosa arma para vencer al enemigo. Ella me dio su testimonio que se había separado de su esposo y que civilmente se habían divorciado y su esposo se había casado por lo civil con una señora, después de 5 años el Señor restauró su matrimonio, ella me dijo que rezaba el rosario a la Santísima Virgen pidiéndole la restauración de su matrimonio, lo hacía en la madrugada rezaba los 15 misterios, ahora son 20. Todos los días. Ella me dijo que su restauración fue el milagro de la virgen. Por la promesa de la virgen que obtendrán todo lo que pidan con fe y rezando cada Ave María con el corazón.

  Para esto ya la Virgen me había llamado a rezarlo cuando mi hija Sofía, me pide hacer la primera comunión y me pide que le enseñe a rezar el Rosario. Cosas de Mamita, me llamó ella a mí a través de mi hija. Después de casi 9 años de alejarme del Rosario y de haber abandonado mi vida de oración, comencé a rezarlo con mi hija, ella encomendaba su Rosario pidiendo por las almitas del purgatorio, las intenciones de la Virgen y por la unidad de su familia. Cuando ella me da su testimonio, no sabía qué decir, sólo me sentí chiquitica de ver la grandeza y el amor de la Virgen para conmigo, era su amor desinteresado el que me llamaba para recibir sus bendiciones. Y comencé nuevamente a rezar el Santo Rosario como cuando lo aprendí de adolescente, comencé a rezar los 20 misterios continuos diarios a meditarlos y hacerlo con todo mi amor y de rodillas. Lo hacía para retribuir el amor que había recibido, recordé tantas gracias que recibí de la Virgen siendo adolescente, y muchas manifestaciones de su amor, lo rezaba en ese entonces por la paz en el mundo y la conversión de los pecadores; y la Virgen me daba bendiciones sin pedirlas. La verdad que nunca agradecí a la virgen por las bendiciones que me había dado, ni lo que ella me ofrecía, estaba ciega, nunca fui agradecida. Y ahora ¡valla Que sí he es sido bendecida ! He conocido la verdadera felicidad, la que viene de otro mundo, la que no puede dármela ningún ser humano. Soy feliz de tener y sentir su amor!. Gracias, madre por cumplir tus promesas y por interceder por mi familia ante tu amado Hijo. Gracias por la restauración de mi familia! Gracias por ver la felicidad de mi pequeña Sofía y por cumplirle tu promesa de tener su familia reunida! Gracias madrecita del cielo por poder dar testimonio de tu amor y de la obra que has hecho y que seguirás haciendo con Jesús en mi familia!.

  Hermanitos, crean en las promesas, bendiciones y beneficios que da el rezo del Santo Rosario. El Santo Rosario de la Virgen María no tiene sustituto, si les cuesta hacerlo pidan en oración poderlo hacer con amor. Comiencen rezándolo, anunciando el misterio del día y sólo 10 Ave Marías con fe, y luego al día siguiente 10 más y así sucesivamente hasta que completen el 5to. Día las 50 Ave Marías, luego verán que lo podrán hacer completo. Es un arma SUPER PODEROSA! Bendiciones en Cristo Jesús!

TU TIENES EL DEBER DE LUCHAR POR LO QUE HA BENDECIDO

 

TU TIENES EL DEBER DE LUCHAR POR LO QUE HA BENDECIDO

   Queridos hermanos en Cristo: Hoy quiero compartir con ustedes. Mi experiencia por el camino de la restauración de mi matrimonio. He aquí la historia:
Me casé a los 27 años y los 34 años. El 6/3/1987 por civil y el 7/3/1987 por la Iglesia. Ambos decidimos tener un niño, Dios nos bendijo con el embarazo y así fue que nuestro hijo vino a nuestro hogar el 25 de diciembre de 1987. A los 3 años empezaron los problemas, mi esposo estaba desinteresado por todo lo que fuera nuestro hogar. Trataba mal al niño. Y a mí también. Luego comenzó una mujer a perseguirme con insultos, obviamente disputándome el esposo. Como a mí me daba vergüenza casi no salía al centro, solo iba a la oficina a trabajar.

    Quedo embarazada de nuevo y al enterarse la OM se fue a la oficina a insultarme y hacerme pasar vergüenza, tan mal lo pasé que perdí instantáneamente el embarazo. ¿Ustedes se preguntarán que hizo mi esposo? ¡Nada!. Me dijo sencillamente que eso eran reyertas de mujeres. Que me arreglara sola. Al poco tiempo perdió todo el negocio, embargando hasta la vivienda, deudas y más deudas, ahí tuve que enfrentar una situación además de la matrimonial, económica. Pedí ayuda a mis padres para que me atendieran a mi hijo las horas que yo estaba afuera de casa trabajando, pues tuve que redoblar las horas para tener una entrada de dinero mejor. Ahí en esas circunstancias cuando mi familia me rogaba que abandonara a mi esposo, yo decidí defenderlo e intentar tener el hogar que había soñado junto con mi esposo.

   Un sacerdote me dijo: ” Hija tú tienes el deber de luchar por lo que Dios ha bendecido” Tuve mi segundo hijo. En medio de ésta lucha espiritual. El sacerdote me dijo que hiciera el rezo del Santo Rosario todos los días a la misma hora que hiciera la petición a la Virgencita, que sanara el matrimonio de toda enfermedad espiritual y mental y que mi esposo mientras yo elevara la oración a nuestra Madre, iba a intentar sacarme, pidiendo cualquier cosa, me pidió que yo no contestara, pues ese no era mi esposo, era el coludo, que no quería que la presencia de la Virgen estuviera en nuestra casa. Y realmente fue así. Llegó a gritarme porque no le contestaba.

   Seguí firme con la oración. Y un día se puso a la par mía, (después de casi dos años de oración), primero me asustó pensé que me iba a hacer algo. NO. Se puso a seguir rezando los Ave María junto a mí. Cuando terminamos el Santo Rosario, me abrazó. Ese fue un verdadero comienzo, la piedra fundamental de la restauración. Llevamos casi 15 años restaurados. Pusimos en nuestras vidas la oración, El Santo Rosario es nuestra arma. Nunca dejamos de hacerlo. En el transcurso del tiempo él consiguió trabajo, levantamos el embargo que tenía nuestra casa. El consejo del sacerdote fue: Rezar, no gritar o contestar con malas actitudes a sus malas actitudes, que fueron… puf… tantas. Amar a Jesús en él hasta que duela decía el sacerdote. Sí, es así.

   ¿Ustedes se preguntarán que pasó con la OM? Vive en la misma ciudad en el día de hoy, pero enfrenté la situación con firmeza y legalmente y nunca más molestó nuestra paz. Se pasan desdichas en la vida del matrimonio, cuando nosotros mismos nos cruzamos de brazos como esperando que el otro haga algo por nosotros. Yo busqué a Dios y lo puse en mi corazón y así le llegó a mi esposo y luego a nuestros niños. Hoy mi esposo tiene 57 y yo 50. Estamos juntos con dos hijos de 21 y 15. Todo se puede con Jesús y María. TODO.

ANIMO CON DIOS TODO SE PUEDE

 

ANIMO CON DIOS TODO SE PUEDE

  Hoy es uno de los días más soñados por mí, cuando estaba en la crisis siempre solía darme ánimo imaginando el día que escribiera mi testimonio para todos ustedes y poder decir con toda seguridad: ¡Animo Dios todo lo puede!

  Mi esposo siempre fue un hombre respetuoso y en general muy juicioso, se decía que era yo la que no lo quería (nunca era cariñosa con él). Llevábamos 16 años juntos y más o menos 3 en crisis, hasta el 7 diciembre de 2011, que decidimos en común acuerdo separarnos. Tenemos dos hijos, una niña de 18 años y un hermoso bebé de 4 años (actualmente), en esa ocasión dolió pero como un fracaso, pues siempre pensamos que viviríamos juntos hasta viejitos, solíamos decir. Pero supuestamente los dos estábamos seguros que eso era lo mejor, hasta nos preguntamos si valdría la pena continuar por nuestro bebé, pero mirándonos el uno al otro en definitiva pensamos que lo mejor era la separación.

   Él se fue para otra ciudad a 5 horas de nosotros, hablábamos todos los santos días y como el 20 él me dijo que si no íbamos a ir a pasar la Navidad con él y yo lo vi normal, como amigos, y además que al bebé le dio muy duro la separación pues él es un padre entregado, juega mucho con él. Entonces pelea por algo que ya no recuerdo y nada, me vine para mi casa y seguimos separados, pero igual hablábamos todos los días y cualquier cosa que yo o él necesitábamos, siempre nos ayudamos. Él estuvo muy pendiente de nosotros.

   En marzo empezamos a hablar de la posibilidad de volver, pero ya él estaba cambiando, es algo que no entiendo hasta el día de hoy. Pienso que solo Dios sabe qué pasaba, por qué me decía que quería volver conmigo, pero sus actos decían lo contrario. Viajamos nuevamente para vacaciones de Semana Santa y él estaba como pareja muy raro conmigo, igual a mí me dio mal genio y decidí ignorarlo. Mi hija fue la que nos habló a los dos y nos dijo que por qué nos comportábamos de esa forma, si se notaba que los dos nos queríamos, que éramos personas muy buenas que merecíamos ser felices juntos. Propuso una terapia de pareja y él dijo que sí. Yo hasta ahí ya quería volver con él pero no ponía mucho de mi parte, esperaba que él hiciera algo. Y mientras tanto nuestros hijos sufriendo. Nunca me imaginé que pudiéramos hacer algo para dañar a nuestros hijos.

   El vino a visitarnos a finales de abril, estaba muy distante. Fue la primera vez que se me pasó por la cabeza que él pudiera tener OM, pero como en 16 años no había sucedido, no me dejé llevar por suposiciones y le pregunté y me dijo que no. Fuimos a hablar con un padre católico para que nos guiara, pero nos dijo que él veía que nosotros ya no nos amábamos y que si volvíamos era por obligación, y que Dios quería que fuéramos felices y que se nos notaba que ya no éramos felices, que lo mejor era seguir separados. Eso fue lo peor, yo me confundí mucho y mi esposo se clavó esas palabras. Hablamos de nuestros defectos, qué fue lo que nos hizo caer en esta situación y él me dijo que yo nunca lo había querido, eso me dolió mucho porque no era así. Me dijo que yo era muy egoísta, en fin.

   Él se volvió a ir y no sé por qué, pero para mis hijos esta partida fue peor. Lloraban mucho, mi hija no salía, no hablaba, todo era muy triste, entonces yo decidí hablar seriamente con él. Le dije que si íbamos a volver pues teníamos que tomar la decisión y obviamente él tenía que volver lo más pronto posible, entonces me arriesgué y le dije: “si no estás aquí para el 12 de mayo, día de la madre, yo daría por entendido que no querías volver conmigo y que dejaríamos todo así.”

   Mientras yo en mi casa oraba y le hice una promesa a Dios, que si él volvía yo cambiaría y tomaría sus reclamos en cuenta y cambiaría. El volvió pero no era mi esposo, era otra persona. Es difícil de explicar porque durante tres meses aparentemente éramos la pareja ideal pero yo sabía que algo pasaba, pero como todo estaba aparentemente bien, no sabía qué hacer. Muchas veces le pedí que no me engañara, que me dijera si él había tenido a alguien y siempre me lo negó, hasta que un día estábamos hablando y timbró su celular, él se puso muy nervioso y canceló la llamada. Fue ese día cuando me confesó llorando que estaba enamorado; sentí como si me hubieran clavado una daga en el corazón. Él no me dijo que tenía ni tuvo otra, me dijo llorando: “¿qué hago si me enamoré? y ya no te quiero, pero no te quiero hacer daño”. Desde ahí comenzó mi suplicio. Él se cambió de habitación, escondía el celular, lo colocaba en silencio, a veces lo pillábamos hablando a escondidas, fue horrible. Hablábamos y hablábamos pero él siempre decía lo mismo, “¿qué hago si ya no te quiero?”. La situación con la llamadera de la OM se volvió invivible, comencé a decirle que era mejor que se fuera si seguía así.

  El 12 de septiembre se fue, sentí que me moría de tristeza, de desilusión. Siempre me pregunté lo mismo, ¿por qué volvió? ¿Para qué? Era mejor que nunca hubiera vuelto. Era noche, no podía dormir, sentía una tristeza tan grande y pensé: solo Dios me podría entender. Entré a internet y comencé a buscar meditaciones y fue como conocí la página de JESUS SALVA MI FAMILIA. ¿Cómo? No sé, la verdad simplemente estaba buscando y apareció esta página maravillosa, entré al chat, y desde ese momento empecé a entender muchas cosas (yo pensé que no amaba a mi esposo), decidí luchar, le presenté la página a mi hija y me apoyó. Comenzamos a rezar el Rosario de la liberación, a leer la Palabra y seguir al pie de la letra todas las indicaciones de la página, cómo no hablar mal de tu cónyuge, así sea cierto, y orar por la OM. Es muy importante, cuando me daba rabia o tristeza doblaba mis rodillas y es tan maravilloso sentir a mi Señor cómo me levanta, no importaba, entre más triste me sentía más oraba y con el pasar de los días dolía pero nunca igual porque ya no tienes miedo, ya no te sientes solo y sabes que algún día tu recompensa llegará. Leer los testimonios me hacía llorar y como les dije solo me imaginaba el día que yo estuviera escribiendo el mío GLORIA A DIOS.

  Fui tan bendecida que tuve la fortuna de ir al Congreso que se realizó el 3 de noviembre en Bogotá. Hasta el día de hoy doy gracias a Dios por haberme llevado hasta esto. Aprendí tanto, comprendí tantas cosas, como que hay que perdonar, hay que preocuparse por hacer feliz a tu pareja y siempre en el medio debe estar Dios. Durante todo el proceso tenía bajones porque leía muchos testimonios de personas que llevan mucho tiempo esperando la restauración de su hogar y yo no me veía esperando tanto tiempo. Comencé también a pedirle a Dios que si su Voluntad era que tenía que esperar mucho tiempo, solo me diera fortaleza para no darme por vencida pero como les dije, lo mejor como dijo un padrecito en el congreso: “entre más dura sea la batalla, mejor se pone, es cuando más debes ir ante el Santísimo, orar, orar, orar y tener la seguridad que Dios todo lo puede y escucha nuestras oraciones.”

   Amigos: mi esposo me dijo que nunca volvería conmigo, que él no podría volver a consentirme, que uno se enamoraba de cualquier persona menos de la ex esposa, que era imposible restaurar tanto dolor y que además, él me conocía, sabía que yo nunca le perdonaría la mentira. Me lo dijo de todas las formas que ustedes se puedan imaginar y yo siempre le respondí lo mismo: “eso no lo sabes ni tú ni yo, solo mi Dios sabrá lo que va pasar con nosotros y yo haré su Santa Voluntad”
Gracias a Dios mi esposo volvió el 3 de diciembre y hasta el día de hoy aquí vamos dando la lucha y les cuento no es fácil porque a veces el enemigo me trae malos recuerdos a mi mente, pero no me dejo ganar, todos los días le doy gracias a Dios por haberme devuelto mi familia. Cuando abrazo a mi esposo siempre le doy gracias. Dios me prometió restaurar mi hogar y yo no le puedo fallar. Gracias amigos, la lucha es con el espíritu, eso está claro. Amén, amén, amén. Bendiciones y seguiré orando para que en el proceso, mi Diosito les de fortaleza. Recuerden, no estamos solos, somos hijos de un Rey, príncipes y princesas arriba.¡ El tiempo de Dios es perfecto!.

ME DECIDÍ A NO ESCUCHAR A NADIE MÁS, SINO A JESUS Y TUVO MISERICORDIA DE MI MATRIMONIO

 

ME DECIDÍ A NO ESCUCHAR A NADIE MÁS, SINO A JESUS Y TUVO MISERICORDIA DE MI MATRIMONIO

   Tengo 29 años y mi esposo 24, nos conocimos hace 2 años en el restaurante donde trabajábamos. Nos conocimos en marzo de 2010 y nos hicimos novios en mayo, Las cosas se dieron muy rápido entre nosotros, lo que no es bueno, porque desafortunadamente no nos dimos el tiempo de conocernos mejor y de hacer las cosas al derecho, que terminó en los problemas más grandes. Yo no tenía donde vivir y él también estaba buscando un lugar para mudarse, así que decidimos mudarnos juntos, en Julio nos pasamos a vivir juntos.

  En Octubre quedé embarazada. En mayo nos casamos, para darle a nuestra hija un hogar “más estable” y yo dejé de trabajar por decisión de los dos, pero no contábamos con la terrible situación económica que se nos vino encima. Era desesperante porque a veces no teníamos ni para comer y las peleas empezaron a llenar nuestro hogar. Durante mi embarazo mi esposo fue atento, amoroso, cuidadoso, fue genial, a pesar de los problemas económicos que nos tocó sobrellevar, nuestra hija nació en julio y fue una experiencia extraordinaria, ella nació el 20 de julio.

  Mi esposo es un entrenador personal y el 28 de julio conoció a la OM, era su clienta. Mi esposo comenzó a distanciarse terrible y yo tenía que hacer todo sola, me empezó a tratar con mucha frialdad e indiferencia. Yo siempre había leído que después de un bebé las cosas eran difíciles, pensé que era normal, parte del proceso. Mi familia vive en Colombia, nosotros vivimos en Estados Unidos, así que a mí me tocó ser nueva mamá y las cosas de la casa, sola, aprender experimentando y con una horrible situación económica.

  En noviembre, el fin de semana antes de acción de gracias, mi esposo me dijo que no era feliz conmigo, que consideraba que lo mejor era que me fuera con la niña para Colombia, que allá estaríamos mejor y él tendría más oportunidad de hacer cosas, que él quería vivir su vida y nosotras éramos un impedimento para él. Para ese entonces mi situación legal estaba en proceso y hasta me dijo que me había casado con él por tener papeles. Yo le pregunté si había otra persona en su vida y me lo negó. Desde ese tiempo las cosas iban peor, peor y peor. Decidí irme una semana a la casa de mi suegra, y pues los planes se corrieron por un día y mi esposo me trató súper mal, todo lo que yo hacía le fastidiaba, me dijo que el carro se le había dañado y que después del trabajo se tenía que quedar donde un amigo. Al siguiente día volvió con flores y un juguete para nuestra hija. Mi suegra nos recogió y allá me quedé una semana y recapacité sobre nuestros problemas y hablamos por teléfono, me decía que me extrañaba y yo me sentía muy feliz de verlo de nuevo y prometimos solucionar las cosas. Cuando volví del viaje, las cosas estaban algo mejor, pasó mi cumpleaños y le pedí que pasara el día conmigo, me grito que no podía y que no tenía dinero. y se iba de 6am a 12am Y sus pagos cada vez más pequeños. Me metí a revisar los registros telefónicos y me di cuenta que tenía miles de llamadas y mensajes con el mismo número. Cuando llegó lo confronté y me aceptó que estaba con otra mujer. Sentí que el cielo y la tierra se me unían, sobre todo porque empecé a atar cabos y para mi gran dolor el día de mi cumpleaños no lo pasó conmigo, por estar con la OM, yo pasé mi cumpleaños solamente con mi bebita. Nos peleábamos terrible, nos insultábamos, él me humillaba, yo hable con la OM y con su familia.

  Mi vida, mis festividades de navidad fueron un horrible infierno, yo le daba pecho a mi hija y la leche se me secó, la niña se me enfermó por mi estrés y depresión, yo no tenía a nadie, nunca me sentí tan sola en mi vida. Yo descubrí el engaño el 20 de diciembre, ya se imaginarán mi navidad y año nuevo, el irrespeto ya no daba para más, mi esposo me gritaba que había dejado a una maravillosa mujer por mí, que nuestra relación no valía la pena, que ella sí era divertida y alegre, que ella lo escuchaba, hasta dinero le daba. Después descubrí que era una de sus clientes, descubrí que la OM le daba dinero, me humilló tanto, tanto, tanto, incluso una de las veces que hablé con la OM y le reclamé, me dijo todas las cosas horribles que mi esposo decía de mí. Mi autoestima estaba por el suelo, lloraba mañana, tarde y noche y no tenía a nadie con quien desahogarme. Especialmente sabiendo que la OM era una mujer bonita, más joven que yo, más cercana a la edad de él, con una carrera, de mucho dinero, con un bonito cuerpo, (yo había tenido a mi hija unos meses atrás, no estaba en mi mejor momento, quedé con muchas estrías y me tocaba las cosas de la casa, a duras penas y tenía tiempo para bañarme, jamás de arreglarme).

  Mi esposo me menospreció tanto, me humilló, me hizo menos. A toda hora me amenazaba con dejarme, fue un infierno día tras de día desde octubre, hasta el 21 de febrero, que me dijo que no quería estar más conmigo ,que ya no quería nada que ver conmigo, que él se quedaba en el apartamento y cumplía con sus obligaciones, pero que nada conmigo, que el entraba y salía a la hora que quisiera y con quien quisiera, que si él quería estar con alguien más, yo no tenía derecho a decir nada, porque nosotros no éramos nada. Me empezó a exigir que me regresara a mi país con la niña. No me fui, porque tenía mi residencia temporal y la podría perder al irme y podría perder a mi hija también, así que irme estaba mucho más allá lo considerable.

  Mi familia me presionaba que me fuera a Colombia de regreso y lo mismo de siempre: “usted merece a alguien mejor”, “otra persona estará más adelante para usted”, “valórese, usted vale mucho”, etc., Cuando le dije a mi esposo que se olvidara, que yo me iba a irme, gritó que yo le arruinaba su vida y me dijo que él quería estar era con la OM. Ni siquiera me sorprendió, me trato tan mal y hablaba pestes de mí y a mí me decía maravillas de la OM y yo era lo peor para él. Por supuesto que ella era más alegre, sin hijos, sin responsabilidades, sin compromisos, solo acostarse con ella, ponerse el pantalón y salir y yo en una casa sola, con necesidades económicas, siendo nueva mamá a cargo de absolutamente todo.

  El 21 de febrero yo misma le empaqué la ropa y le pedí que se fuera. Me dolió mucho, pero me sentí aliviada, ya no tendría a nadie menospreciándome e insultándome, a pesar de todo esa noche regresó a dormir en la sala, y me gritó que sí, que había pasado toda la noche con la OM, que simplemente había llegado a dormir porque era quien pagaba las cuentas. Yo llamé a la OM y le exigí respeto, que si iba a meterse con mi esposo tuvieran la decencia que a mi casa, donde vivía mi bebé de meses, no llegara, que yo no permitía esto más. Ella le reclamó y él me insultaba, y le rogaba por teléfono frente a mí, ¡Nunca sentí tanto dolor y tanta humillación en mi vida!.

  Después de esa noche, no volvió a llegar, hasta la siguiente semana vino a ver a la niña, ni llamaba a preguntar por ella. La OM me llamaba y le decía a mi esposo que yo la llamaba a acosarla, ella me llamaba a decirme que se habían peleado, que él le rogaba, humillación tras humillación, de parte y parte. Una mañana llegó como una fiera a gritarme que dejara en paz a la OM, que yo le estaba ocasionando dolor, que era una maravillosa mujer. Yo empecé a buscar en internet por mis derechos, para no perder a mi hija, para no perder mis papeles, para ver que tenía que hacer ahora, etc. Buscando por divorcio me apareció el link de ” Jesús Salva a mi Familia”, decidí verlo por curiosidad y cuando empecé a leer todo, fue como si el mismísimo nuestro Señor me hablara y de hecho, les puedo decir que lo hizo. Fue mi gran compañero y apoyo en esos momentos de soledad y tristeza.

  Yo me dediqué a leer las historias y los consejos, a ver videos etc. Decidí no escuchar a nadie diferente a nuestro Señor y me dediqué a orar, de hecho yo siempre he sido creyente, y muy Mariana, de hecho mi hija se llama Mariana en honor a la Santísima Virgen. Me entregué a la oración y eso me dio muchísima fortaleza, decidí SALVAR MI FAMILIA, no permitirle al enemigo separarnos. Al principio yo le respondía con rabia, con dolor a mi esposo, pero gracias a ” Jesús Salva a mi Familia “, lo empecé a tratar con respeto, con cariño, y yo me empecé a tratar de la misma manera.
Cubría todos los días con la Sangre de Cristo a mi esposo y a la OM. Mi esposo era un suba y baje, era muy grosero, odioso, me gritaba que me odiaba, que era lo peor que le había pasado en la vida, que se arrepentía de haberse casado conmigo y de lo que vivimos. Yo le hacía de comer, café, lo atendía con cariño, pero cada vez que se iba yo me ahogaba en lágrimas por su dureza conmigo. Cada vez que yo desfallecía, me llegaba o veía un testimonio o una historia que me hablaba, que me impulsaba a seguir y a no dejar la oración. Traía agua bendita de la Iglesia. Incluso unas plantas que tengo se me llenaron de gusanos y no había veneno que los matara y desde que empecé a rosear el apto todos los días con agua bendita, mi esposo empezó a cambiar, hasta los gusanos de las plantas se fueron.

  El 19 de febrero, para la fiesta de San José, le ofrecí que si me traía de regreso a mi esposo, yo donaría una imagen a la iglesia, al siguiente día, mi esposo, absolutamente tocado por un milagro llegó a ver la última película de shrek (que se las recomiendo mucho), Shrek se arrepiente de su vida de esposo y la pierde, después hace todo para recuperar a su familia. Pasamos el día junto (los 3) y hablamos de darnos otra oportunidad y se quedó en el apartamento. ¡No lo podía creer, fue maravilloso!.

  Al otro día mi esposo se transformó nuevamente, se llenó de dudas y me dijo que era un error, que no estaba seguro y que había cambiado de opinión. Yo me sentí devastada, usada, engañada, burlada, defraudada, lloré tanto, le dije a mi esposo que se fuera si era lo que deseaba, pero que no jugara con mis sentimientos. Esa noche regresó y siguió regresando cada noche, pero nada fue como me lo imaginé, seguía distante, grosero, fue muy duro y con más fuerza me aferre a Dios, el enemigo no lo quería soltar. Decidí hablar con mi esposo y decirle lo mucho que yo lo amaba, lo grandioso que yo sé que es y le dije que si no estaba seguro de hacer funcionar las cosas siguiera por su camino y me permitiera continuar con el mío.

  Poco a poco las cosas empezaron a cambiar, las cosas mejoraron y ahora más que nunca pongo mi familia en las manos de Dios. En pocos días viajaremos a Colombia a que mi familia conozca a Mariana, a bautizarla y celebrarle el primer añito y les cuento que mi esposo decidió bautizarse junto con nuestra hija. Nuestro Señor no deja oración sin ser escuchada, no se den por vencidos que con ÉL está la Victoria. Muchas gracias a los creadores de “Jesús Salva a mi Familia “, porque con su ayuda un Matrimonio más ha salido victorioso. ¡ Miles de bendiciones!.

TESTIMONIO DE PATRICIA EN GRUPO DE ORACIÓN TRANSCRITO LITERALMENTE COMO FUE NARRADO EN CENÁCULO DE LAS SOLDADITAS EN BOGOTÁ.

 

TESTIMONIO DE PATRICIA EN GRUPO DE ORACIÓN TRANSCRITO LITERALMENTE COMO FUE NARRADO EN CENÁCULO DE LAS SOLDADITAS EN BOGOTÁ.

INTRODUCCIÓN

   (Recordemos que siempre antes de dar un testimonio, es importante orar pidiendo al Espíritu Santo que nos guíe para que el testimonio edifique la Iglesia de Cristo y de la Gloria y Honor al Señor). Pedimos al Espíritu Santo que abra nuestros oídos de discípulos y a mí me regale su amor y su sabiduría para poder llegar a sus corazones. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo Amen. Amado Diosito del cielo y de la tierra, te damos infinitas gracias por este encuentro que Tu en esta noche nos has permitido; Alabamos y Bendecimos tu Santo Nombre porque sabemos que una hoja de un árbol no se mueve sin Tu Santa voluntad; gracias Amado Dios porque hoy vas a hacer obras grandes en estas damas, en estos caballeros; gracias Amado Jesús porque a través de estos testimonios, Jesús Amado muchos corazones se han convertido y muchos hogares sean restaurados y muchos corazones doblan ante Tu Santa y Divina presencia gracias por este encuentro queremos Bendecir y Glorificar Tu Santo Nombre oh! Señor Bendito seas Oh! Señor Santo Dios del cielo y de la tierra; el Espíritu de Dios está en este lugar.

   Amado Señor: toca las heridas profundas y ayuda a que estos dolores y este llanto se conviertan en alegría, como lo has hecho en tantos testimonios que escuchamos de Tus Grandezas, de Tus maravillas; oh! Señor hoy te pido que bendigas a mi amigo(a), a mi compañero de la izquierda, de la derecha hoy te pido que lo bendigas; oh! Señor hoy te pido que lo llenes de Tu Santo Espíritu de amor y que todo este dolor, angustia, tristeza hoy todas esas cosas sean llevadas a los pies de Tu Santa Cruz, para que aprendamos a hacer Tu Santa y Divina voluntad, no lo que nos afana en el diario vivir sino que se haga lo que tú Quieres Señor; ahora dile hermano: yo te bendigo en el nombre del Padre, en el nombre del Hijo y en el nombre del Santo Espíritu Amen.

TESTIMONIO DE PATRICIA

  En el año 1988, llevaba Yo una relación muy linda con Pedro Moreno, de noviazgo, durante 5 años; decidimos casarnos por la iglesia católica, puesto que mi familia era una familia muy católica, pero muy machista de parte de mi padre y muy docilita por parte de mi madre; éramos los últimos, los más pequeños dentro de una familia de 13 hermanos; crecimos en un ambiente un poco difícil, un papito borracho, con mucha dificultad de trato verbal y físico sobre todo conmigo.

  Luego cuando me casé, cuando Dios me dio la oportunidad de casarme; yo me casé más por desesperada, por ganas de salir de la casa, más no por la conciencia de lo que es conformar un hogar. Nos casamos el 23 de diciembre del año 1988, con este hombre muy buen hombre, excelente esposo, excelente en todo el sentido de la palabra. Por la parte musical, empieza mi vida a tomar una transformación un poco difícil; Yo cantaba en tabernas; cantaba los fines de semana para ganarme algo de dinero y obviamente cantar en las tabernas implica un ambiente muy pesado, de droga, de licor, de mal manejo de las relaciones personales.

  Cuando yo salgo entonces de mi casa, casada, Yo siento que cojo el cielo a dos manos, puesto que había libertad, la libertad que no tuve cuando era soltera; mi esposo a ciegas, a ojito cerrado confió en mí y desafortunadamente el mal entro en esta parte. Yo cantaba por allá en unas tabernas en la 82 con 15, otras por allá en el parque nacional y alguna vez cantando un señor se me hizo al frente, vestido de negro; entonces empezó a cautivarme y yo fui cayendo, cayendo en las redes de este señor, tanto al momento en que caí en una relación, digamos íntima con él, desafortunadamente, pues uno en el momento como que no cae en la cuenta de qué es lo que sucede.

  Sin embargo mi educación espiritual, había sido una educación buena, de eucaristía los domingos, de respeto por el otro, de que el matrimonio era sagrado, con unas enseñanzas muy bellas de parte de mi madre y de mi padre pero vuelvo y les digo: cuando yo entro a estos espacios, me atropello un poco con esa libertad que mi esposo me había dado entonces me empecé a enredar con esta persona, pero desafortunadamente, esa persona era bruja, una persona que trabajaba de noche y dormía de día, es decir prácticamente era satanás, era una persona que me estaba haciendo mucho daño y me empecé a enredar en una relación con él; tanto que me enceguecí y a mi esposo lo dejaba a un lado; llegaba tarde, ya no llegaba a la casa y siempre le mentía, “es que me quede donde fulana”, “es que estuve trabajando donde zutano”, pero era también como con miedo dentro de sí para poder enfrentar esa situación; pero como yo estaba enredada con esa vida, no me importaba esa parte de Pedro.

  Una de las tantas veces que quedé perdida en el horizonte, recuerdo que llegué a una piecita que teníamos con mi esposo, ya habíamos pasado muchos problemas, él ya se había dado cuenta de la situación; cuando yo llegué a la piecita donde vivíamos, estaban todas la fotos del matrimonio pegadas en la pared y él tenía los ojitos hinchados de llorar por toda esa situación que él venía sufriendo y digamos que yo estaba con una venda en los ojos físicos y también una venda en los ojos espirituales, porque no me importaba el dolor que el otro estaba sintiendo; cuando veo esta escena, me conmovió un poco y él inmediatamente fue y se bañó la cara y me dijo: “¿Qué fue lo que pasó?”, “¿Qué es lo que te pasa?”, ”¿cuéntame?” y yo le dije: “no pasa nada”; quería esconder un poco la situación pues los fines de semana me volaba, era una situación bastante difícil para él.

  Un día en abril como unos cuatro o cinco mesecitos, de estar enredada en esa situación, empecé a descubrir una cantidad de cosas dentro de mi casa, las luces se apagaban, se me prendía el televisor, se apagaba, se prendía solo, las cosas cambiaban de lugar, aparecían cosas extrañas en mi casa; luego yo sabía que era la persona con la que andaba, pero como yo veía que eso era normal, a mí me parecía hasta curioso; nunca le vi malicia a la cosa; Después empecé a entrar en el desespero, porque Pedrito me dijo: “Yo me voy, no puedo vivir más contigo.” Empecé a sentir un desespero, porque Pedro se iba a ir y me iba a dejar y era por mi culpa, Yo tenía que ver como solucionaba el problema.

  Yo tenía una hermanita que iba al minuto de Dios y yo estaba en ese instante a punto de suicidarme; el caso es que mi hermanita me llamó y me dijo:” ¿Patico cómo está?” y yo le dije: “hermanita estoy desesperada ayúdame tengo angustia” y me dijo: “¿mamita a usted es que nunca le han hablado de Dios?”, le dije: “si pero yo no sé cómo es eso”.
Mi hermanita me dijo: “siéntese, yo voy a hacer una oración con usted por teléfono”, oramos por teléfono un rato, ella pidiendo Espíritu Santo, pidiendo misericordia por mi vida; me dijo: “¿mamita usted no tiene una Biblia en su casa?”. Le contesté: “que yo sepa no, pero cuando estaba respondiendo, vi que había una Biblia en frente de donde yo estaba mirando cuando le respondí no, no tengo Biblia, luego le digo “pero Lucha, estoy viendo una Biblia”, espera un momento y me paré, la cogí y me dijo: “mamita oremos, cógela, oremos”… Empezamos a orar, y oré con una angustia, una amargura, un desespero, un dolor, era un dolor que solo Dios lo conoce, en ese momento. Entonces mi hermanita me dijo: “abre la Palabra y mira qué te dice el Señor”, Empiezo a leer la siguiente Palabra:

  Paciencia y confianza (Eclesiástico 2), “hijo mío si tratas de servir al Señor prepárate para la prueba”. Era el primer escalón para todo lo que me esperaba. “A fortalecer tu voluntad y ser valiente para no acobardarte, cuando llegue la calamidad aférrate al Señor y no te apartes de él, así al final tendrás prosperidad. Acepta todo lo que venga y se paciente si la vida te trae sufrimientos porque el valor del oro se prueba en el fuego”. Mi hermanita, al otro lado del teléfono era: “Bendito sea Dios, Bendito sea Dios, Bendito sea Dios” y yo continuaba leyendo: “confía en Dios y Él te ayudará; procede rectamente y espera en El; ustedes los que honran al Señor confíen en su misericordia no se desvíen del camino recto para no caer”. Cada frase que leía era como ¿qué está pasando aquí?, si hay un Dios no quiere que me suicide, Dios no quiere que yo me pierda, Dios quiere levantarme.

  “Los que honran al Señor, esperen la prosperidad, la felicidad eterna y el Amor de Dios; fíjense en otros tiempo nadie que confiara en el Señor se vio decepcionado, nadie que lo honrara fielmente se vio abandonado, a todos los que lo invocarán, El los escuchó porque el Señor es tierno y compasivo, perdona los pecados y salva en tiempos de aflicción, pero ay de los corazones cobardes y las manos perezosas, ay de los pecadores que llevan una vida doble, ay de los corazones débiles que no tienen confianza; Dios no los protegerá, ay de los que no saben soportar con paciencia, ¿qué harán cuando el Señor los ponga a prueba? Los que honran al Señor obedecen, lo que ordena y aquellos que le aman hacen lo que El quiere. Los que honran al Señor tratan de hacer lo que a él le agrada, aquellos que le aman cumplen con gusto su ley y los que aman al Señor siempre están dispuestos a humillarse delante de Él. Pongámonos en las manos del Señor y no en las manos de los hombres, porque el amor de Dios es igual a su grandeza”. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

 Cuando yo leo eso, mi hermanita me dijo: “ya voy para allá”, eran las 3 de la tarde, ella vivía en Bosa y Yo vivía en Rio negro, entonces ella como pudo llegó y empezó a orientarme en mi camino espiritual.
En ese proceso que ella me ayudó, mi esposo lloraba, lloraba con una desesperación, él no se hallaba, quería irse, pero también quería quedarse. El sentía que me amaba pero no podía soportar esa situación, entonces mi hermanita me dijo: “mañana vamos al minuto de Dios, voy a pedir una cita y vamos para que le impongan las manos mamita”. Al otro día nos pusimos una cita, llegamos allá y afortunadamente había una eucaristía de sanación, ese día me impusieron la manos y lloré y lloré y lloré como nunca en mi vida había llorado, sentía que El Señor había sacado muchas cosas de mi corazón y de mi vida, lo que había en mi corazón, era como falta de perdón hacia mí misma, por la situación que se estaba dando, pues una separación de hogar que sea por culpa de la mujer no era bien visto; de pronto, como estamos en un país machista, un hombre que sea infiel es más fácil que uno como mujer perdone, pero que una mujer sea infiel, es muy difícil que el hombre perdone, eso solo lo hace la Misericordia de Dios. Entonces me llevó a la Eucaristía y me impusieron manos y allí lloré y pasaron muchas cosas maravillosas, terminé muy tocada y enamorada de Dios.

  Al otro día mi hermanita me dijo: “nos vemos para haber si mamita se puede confesar”; Yo me había confesado, pero confesarme con dolor de contrición, sentir dolor por mi pecado, nunca me había confesado. Entonces al otro día, yo no sé si ustedes conocieron al padre Carlos Mendoza, él era un sacerdote, alma Bendita, ya está en la presencia del Señor, me acuerdo que nosotras con mi hermanita (para que estos sacerdotes lo atiendan hay que pedir cita unos dos o tres meses antes), pero para la Gloria de Dios al momento que llegué me atendió y duró conmigo cuatro horas; en esas cuatro horas él me hacía preguntas y yo le contestaba y cuando él veía la necesidad me ungía; me ungía la cabeza y oraba, me ungía la frente y oraba, él me hacía hablar. Es una terapia maravillosa, él me ungía los ojos, me ungía los labios, me ungía el corazón, me ungía las manos, mejor dicho salí bañadita en aceite; yo siento que ese día, él padre Carlos Mendoza, me hizo una liberación muy hermosa que es para la Gloria de Dios. En ese momento recuerdo que salí renovada, transformada, con las pilas puestas, pero igual con mucho dolor; mi vida transcurre, mi vida, intenta ser una vida normal, dentro de muchos parámetros de los cuales me habían educado, para mí el matrimonio es para toda la vida, uno no se debe separar de su esposo, uno debe pertenecer a un solo hombre y el hombre a una sola mujer y eso a mí me martillaba todos los días.

  El Señor empezó a hacer un proceso en mi vida que duro seis años llorando de día y de noche, con sus días y con sus noches, con sus fines de semana, con sus minutos y sus segundo, llorando porque a mí me había perdonado Dios atreves de las confesiones y las confesiones, pero perdonarme yo misma no lo había logrado; afortunadamente y para la Gloria de Dios, fui a dar donde fray Nelson Medina, este sacerdote fue mi asesor espiritual durante cinco hermosos años; fray Nelson Medina me ayudó a enderezar mucho mi camino, a enderezar mi mirada, a enderezar mi corazón, a enderezar mis pensamientos; él como padre espiritual, aporto muchísimo a mi vida. Él vivía arriba en el convento de los frailes Dominicos, en carrera primera con 68 y yo me acuerdo que vivía en Bosa, donde una hermanita y a mí no me importaba el momento, ni la hora, yo tenía que estar allá, porque quería que mi corazón fuera sanado; yo iba dos, tres, cuatro, cinco veces en la semana; llegaba a mi casa a la una o las doce, a mí no me interesaba la hora ,yo lo que quería era que El Señor me ayudara a salvar mi corazón y con Fray, empiezo a tener una vida espiritual muy bella, un camino muy bello.

   Participé en un grupo de Quejaritomeni, que es un grupo muy espiritual, donde tenían su grupito de oración los primeros viernes de cada mes, era una eucaristía que duraba casi hasta la media noche con él ; empiezo a crecer en espíritu y en verdad, en la presencia de Dios, con él y empezó Dios también a tocar el corazón de Pedrito, mi esposo, en esos ires y venires afortunadamente, digamos, si nos separábamos pero para el aniversario nos llamábamos, para el cumpleaños nos llamábamos, para la fechas especiales si nos veíamos; no con frecuencia pero si nos veíamos y cada vez que nos veíamos, era una alegría, una felicidad de estar con él.

   En una época nos dejamos de hablar casi dos o tres años. El se perdió definitivamente y yo los sufrí como nunca en mi vida; en esos dos años no hablamos, él no supo de mi vida, ni yo supe de la de él. Algún día timbró el teléfono a las dos de la mañana y era él; aparece después de dos o tres años y empezamos a tener contacto, a hablarnos cada dos meses, cada tres meses, muy esporádicos las veces de encuentro; yo seguí doblando rodilla, pidiendo conversión pidiendo misericordia, asistiendo a la Santa Eucaristía, pidiendo por su alma, pidiendo para que en su corazón el me pudiera perdonar, pero un perdón de corazón, y que yo también me pudiera perdonar por la falta que había cometido, que es difícil, no les cuento cuán difícil es para mí poder aceptar, pero cuando Dios me ayudó en mi corazón a darme cuenta que Él es solo misericordia, Dios mío y la Virgen Santísima, qué regalo más grande, qué maravillas más grandes.

  Empiezo a sentir yo en mi corazón; entonces Pedrito empieza a cautivarme, digamos, no a cautivarme, mejor a tener unos encuentros esporádicos conmigo. Yo participaba de muchas actividades aquí y allá, andaba muy metida en la cosas de Dios, pero entonces empiezo a dejar a Dios a un lado, por andar comprometida con la parte musical, entonces, “Patricia venga cante la misa”, “Patricia venga cante la vigilia”, entonces, empiezo a sentir nuevamente la soledad porque estaba tan comprometida en las cosas de Dios. Yo vivía en una pieza por allá en el tabora, cuando llegaba a mi piecita me sentía sola; empecé a ocuparme en muchas cosas, pero cuando llegaba a mi piecita en la noche, no hacía más sino llorar y orar, orar y llorar y después de casi unos cinco meses de estar en este trajín, me acuerdo que entre más tarde llegara, mas cansada, para mí era mejor porque llegaba solo a dormir, pero yo no podía dormir porque sentía la soledad, quería volver con mi esposo pero ya las cosas estaban destruidas ya habían pasado 6 años, después de la separación.

  Un día estando en oración en un momento de entrega me entró un desesperación: “Señor, por favor devuelve a mi esposo, Señor por favor ayúdame, mírame que yo te sirvo, yo voy a la Eucaristía, mira que yo te sirvo en la vigilia, mira Señor que yo te oro y Tú no me respondes”; eran las dos de la mañana cuando empieza el Señor a hablar a mi corazón, llega una melodía tal vez como esta… y sentir que era una melodía, que él me quería regalar atreves de su Espíritu de Amor. Canto: “en la soledad de mi habitación, escucho tu voz (era la voz de Dios hablando a mi corazón) en la soledad de mi habitación, te siento Señor. En la soledad de mi habitación, mis ojos se empañan lágrimas de dolor límpiame, sáname, en tu presencia estoy, dame tu gozo Señor”. Esa canción él me la regaló esa noche, yo lloraba tanto por la separación, porque eso no era lo que me había enseñado mi madre.

  Pasa el tiempo, pasan los años, El Señor sigue haciendo un proceso muy bello en mi corazón, en el corazón de Pedro; en esa separación. Pedro conoció a una mujer, tuvo vida con ella, ella quedo embarazada, tuvieron un hijo y el dolor más grande para mí como esposa, era que yo era estéril, tenía las trompas cerradas y me habían pronosticado que no podría ser madre en un futuro, para mí eso fue doloroso, verlo a él con un bebé, con otra mujer; pero igual ,el Señor preparando mi corazón para aceptar esa realidad que estaba ahí y que yo no la podía cambiar y que tenía que aceptarla tal y como estaba y tal y como venía esa realidad. Ya tenía nueve meses su Simón , su Simoncito, un gordito hermoso y llegó y me dijo: “Patico quiero que conozcas a mi hijo”; cuando él me dijo quiero que conozcas a mi hijo, yo duré todo el día 16 de diciembre de ese año , todo el día arrodillada porque yo no podía soportar el hecho de enfrentarlo a él, con un hijo; todo el día me la pasé arrodillada, me acuerdo tanto, pidiéndole misericordia a Dios, para que me ayudará a aceptar a ese nené; cuando yo lo vi, bueno, que ternura, que amor, que lindo, como lo trataba, como lo besaba y era enfrentar esa realidad: “Pedro es papa, yo estoy sola y no estoy con él”.

  Entonces empiezo mi proceso de sanación espiritual con la ayuda de Fray Nelson, con todos esos consejos maravillosos, con sus confesiones, con sus palabras de aliento, con esas palabras de fortaleza, es un sacerdote tan especial, a ver… ¿qué sacerdote espiritual lo llama a uno a la casa y le pregunta: cómo está pequeña, cómo te sientes?, él estaba tan pendiente de mí y me sentía en la misma presencia de Jesús.

  Pasó el tiempo ya estaba desesperada de vivir en Bosa con mi hermana, en piezas por ahí ,ya estaba viviendo en Nueva Roma, allí tenía una relación terrible con mi hermanita, ella era cristiana (no católica) y tenía un perro y era con su perrito, dormía con su perrito, le daba de comer a su perrito, de comer en el plato donde una comía, para mí eso era terrible; entonces decido, por gracia de Dios comprar un apartamento, hice las vueltas a Compensar y en Compensar me dijeron: “a usted no le podemos dar el subsidio si no se separa con papeles” y “ahora para decirle a Pedro”, que necesito la separación con papeles.

  Tuve que hacer la separación por papeles, por liquidación de patrimonio familiar; obviamente detrás de todo un dolor porque es no aceptar, pero tocaba hacerlo, yo tenía que seguir adelante, mi vida tenía que seguir adelante y logré comprar el apartamento, nos separamos por ley y compré el apartamento y cuando lo compré le di las llaves a mí ‘ex esposito’ en ese momento, para que el viniera cuando quisiera, porque ese espacio era para los dos. Luego el venía y se quedaba un fin de semana, luego se perdía dos meses, volvía y se quedaba el otro fin de semana y así era la como la vida de él; y la vida mía cuando él se iba yo quedaba en el piso, pisoteada, me sentía utilizada, duraba llorando toda una semana y me iba a llorarle a Fray Nelson; “fray yo que hago, me sucedió eso”, yo recuerdo palabras muy hermosas que me decía: “Yo te puedo decir que no lo hagas, pero tú lo vas a seguir haciendo, pero va a ver un momento que tú vas a decir: no más aquí paro”, y para la Gloria de Dios el momento llegó.

  Pasaron como 8 meses o un año de estar en ese nuevo apartamento, cuando en alguna quedada de él, se metió al baño a bañarse al otro día y yo le esculqué; cuando le esculqué, le encontré una bolsita de droga, le encontré una hojita, donde decía: “quiero comprarle una casa a mi mamá, quiero comprarle una casa a Claudia (la mama del niño), quiero estudiar, pero en sus proyectos, él no me mencionaba a mí para nada.

  Para el día de amor y amistad, él me llamo, me dijo: “como estas, habla Pedro ¿porque no nos vemos?”, “claro con mucho gusto, pero nada de entrar a mi apartamento, no puedes entrar, ni vamos a…. nada de intimidad, compartamos, pero como buenos amigos” ; “ no tranquila, no te preocupes” y así fue; fuimos ,compartimos, la pasamos muy bien, estuvimos muy rico y cuando me llevó a la casa, cuando ya me iba a bajar del carro, me dijo: “Patico perdóname por todas la lágrimas que te he hecho derramar, perdóname porque yo he sido muy negligente, porque yo me he comportado mal, porque yo esto”…porque yo lo otro y empezó él a pedirme perdón por una cantidad de cosas y empiezo yo también, a pedirle perdón: “porque yo te herí, porque yo te robé seguramente muchos años de tu vida, porque tú has sufrido mucho y yo lo sé” y empezamos a tener un dialogo tan bonito, ahí dentro del carro, era un momento de perdón y de perdón, de parte de él y de parte mía; entonces me dijo “quiero volver”, pero no voy a prometerte nada, mis hechos te lo van a demostrar. Empezaron a llegar flores a mi casa, empecé a recibir llamadas muy hermosas de parte de él, tarjetas, conquistando mi amor y empiezo yo también a conquistar su amor, eso fue en septiembre.

  En diciembre decidimos que íbamos a volver, en febrero ya concretamos que él se pasaba a la casa. Y en todo ese transcurrir de dolor, de angustia, de tristeza, de alegrías y de todo pasaron 10 largo años, con sus dolores, con sus tristezas, con sus lágrimas, con sus trasnochadas, con sus golpes de pecho, con sus amarguras y sus alegrías; entonces para la gloria del Señor me devolvió mi hogar para el año 2001 y a los 8 meses de estar en convivencia con él, con un hogar bonito, hermosísimo, para la gloria de Dios, (por ahí esta mi retoñito, se llama Pablo Esteban Moreno);quedé embarazada por pura y física Misericordia de nuestro Señor Jesucristo, un embarazo hermosísimo, un hijo bien venido, en un momento muy bello de la relación. Pablo nace y yo tenía una Eucaristía programada en mi casa; Pablo nació un viernes y el domingo era la Eucaristía, entonces a Pedrito le tocó organizar todo lo del altar, todo lo de la misa y a los dos días y medio de nacido Pablito el padre lo coge y lo ofrenda en el momento de la oración de ofrenda, se lo entrega a nuestro Señor y ahí empieza una vida muy maravillosa, en mi vida y en la vida de Pedro.

  Tenemos un hogar muy bonito, así como dice exactamente esa Palabra: “prepárate para la prueba” ; fue muy duro el dolor pero también habla de prosperidad y habla de bendición, El Señor nos ha prosperado grandemente, económicamente, espiritualmente, armonía dentro del hogar; hay flaquezas, claro que las hay, la convivencia es difícil, es dura, pero yo digo que con amor todo lo podemos hacer y en la Misericordia de Dios todo se puede y para aquellas personitas, que están solitas, aquellas mujeres que le cuesta aceptar la separación, entregar a nuestro Señor el dolor, la angustia y dejar que Él haga su Santa Voluntad, a veces uno quisiera cambiar el mundo, cambiar el pensamiento del otro, cambiar la actitud del otro; pero nosotros no lo podemos hacer mientras no nos abandonemos en la presencia de Dios y que Él se encargue de hacer nuestras cosas, para nosotros encargarnos de hacer las cosas de Dios; entonces ya empiezo a servir con más conocimiento, voy a servir en la Eucaristía, voy a ir e la vigilia, voy a ir al congreso, voy a participar del testimonio, pero dentro del hogar reina Dios y la Virgen María; todo esto ha sucedido para la gloria de Dios.

PREGUNTAS DE LAS SOLDADITAS Y RESPUESTAS DE PATRICIA

1.¿Cuando le encontraste la droga que hiciste?

R/ yo no le dije nada, obviamente con el tiempo ya hablamos de eso, pero en el momento, no nada, se la guardé y oré sobre la droguita; le pedía Misericordia a mi Señor, porque yo, todas las cosas que estaban pasando, sabía que eran mi culpa, él había conseguido otra mujer, había sido porque yo lo lancé a eso, que él estaba en la droga, había sido porque yo

lo había lanzado allá, que él tenía una vida como la tenía, había sido porque yo lo había lanzado allá; pero el problema era que yo me perdonara todo eso; cuando encuentro la droguita, yo lo único que hacía era colocarlos en mi altar y orar, orar por la conversión, por el cambio en su corazón, orar por aceptación, porque él me perdonara, porque no es fácil que un hombre perdone a una mujer; y a mí ya no me da pena hablar de eso porque es para la gloria de Dios; Dios se vale de todas esos dolores y angustias pero es para manifestar su gloria.

2 .¿ Pati tu sentías el desamor de parte de él, rechazo?

Muchas veces me sentí sola, eso es un derrumbe de ira total; entonces el Señor a través de fray Nelson Medina empieza a educarme, no debemos depender de los hombres en este mundo porque al único que le debemos camino y verdad es a nuestro Señor Jesucristo, pero para entender eso cuesta mucho.

3. ¿Quisiste dejar la lucha?

Muchas veces. ¿ y qué pasaba cuando eso? Me derrumbé muchas veces; volvía otra vez a las rumbas, bueno era un desastre, pero El me rescataba y volvía y me traía. Momentos muy duros, épocas difíciles, difíciles, cuando uno busca apoyo en la parte espiritual Sacerdotes, monjitas; “eso en todo lado te dan otras opciones”, “eso búsquese otro”, “no importa eso lo vale la santa madre iglesia Católica”, “eso no tiene nada que ver y él tiene derecho a conseguirse otra mujer”, hablado de sacerdotes católicos; yo estoy en la fe Católica por pura Misericordia de Dios.

Esperamos que este testimonio edifique a todos aquellos que lo lean.

COMO LOGRÉ LA RESTAURACIÓN DE MI HOGAR

COMO LOGRÉ LA RESTAURACIÓN DE MI HOGAR

1. LA PALABRA DE DIOS:

Me apropie de la Palabra que Dios me había dado. Creí que Jesús me iba a liberar del flagelo de infidelidad, como lo hizo con la mujer encorvada. Lucas 13:10 11. Y me aferré a esta promesa de la Palabra de Dios con todo mi corazón. Además de esta promesa reclamé otras promesas de la Palabra de Dios en oración. Las cuales estaré compartiendo en oraciones por mi hogar, por mi esposo, por la OM, guerra espiritual.

2. LA ORACIÓN Y EL AYUNO:
Por el cambio de mi esposo y su salvación, por la restauración de mi hogar que estaba en ruinas todas las columnas (El amor, la comunicación, la intimidad, y las finanzas). Y la restitución de todo lo que el enemigo me robó a través del adulterio (tiempo, dinero, días de soledad, mi paz, mi felicidad, mi vida sexual, besos, caricias y la pasión de mi esposo). Porque el adulterio es una plaga que acaba con todo, Jesucristo me liberó de esa plaga y me restituyó o devolvió todo como lo mencioné antes.

3. EL PERDON.

Produjo en mi vida un cambio radical, el dedo acusador que yo tenía hacia mi esposo se volvió hacia mí. Reconocí que yo tenía mucho que ver en que mi esposo buscara en la calle, lo que no encontraba en su casa conmigo. El resentimiento me impedía amarlo o demostrarle el amor. Empezó Jesucristo la Sanidad de mi corazón, por resentimiento, y falta de perdón. Creo que después de mi salvación es lo más grande que me ha pasado el perdón para mis enemigos, para quienes me han dañado. Tanto para mi esposo como para la OM.

Se acabaron las contiendas, los reproches y la mujer iracunda. Cualquier rencor hacia mi mamá, papá, hermanos, esposo, la OM. “El que aborrece a su hermano se hace homicida”.1ª. Juan 3:15. Amar, bendecir y orar por nuestros enemigos para que seamos hijos Mateo 5:44 45. Fueron Palabras que impactaron mi vida de manera especial y pedí a Dios que me ayudara a aplicarlas y a vivirlas, quería ser su hija y partícipe de toda su herencia que son las promesas de su Palabra. Además no deseaba ser una homicida por guardar rencor en mi corazón y aborrecer a los que me dañaron y causaron heridas profundas en mi corazón. Hebreos 12:15. Podemos dejar de alcanzar la gracia de Dios por causa de las raíces de amargura. Además se ha comprobado científicamente que la falta de perdón causa enfermedades. El perdón llenó de paz mi corazón y sanó mi alma. Ver el tema: “Sanidad del Alma El Poder del Perdón.”

3. ROMPIENDO MALDICIONES GENERACIONALES:

El Señor me permitió entender que sobre mi vida había maldiciones generacionales, que debía romper y arrancar como ya lo dije al principio de este testimonio: por maltrato, abuso, rechazo, abandono, adulterio, hechicería. Esto tenía mis cielos cerrados. EL poder de la Sangre de Cristo y el poder de su Palabra y la renuncia a esas maldiciones me hicieron libre. Hay predicadores que no creen en esto y no lo enseñan, no los culpo, ni los critico, porque la mayoría no han tenido que vivir o pasar situaciones similares a la mía. Además ellos sostienen que cuando uno recibe a Cristo las maldiciones se van y que no es necesario saberlas.

Sin embargo después de cuatro años de haber aceptado a Jesucristo, yo todavía estaba bajo la Maldición Generacional de la Infidelidad, el rechazo, el maltrato, el abandono, la hechicería. Sé de muchos cristianos que tienen treinta años y más de conocer a Jesucristo, que están bajo maldiciones generacionales, porque no han comprendido e ignoran este tema. Yo tuve que entenderlo en oración y ayuno, preguntándole al Señor: ¿Por qué todo está en mi contra, por qué todo me sale mal? Por qué Jesús? ¿Por qué si yo te acepté y te tengo en mi corazón no soy libre? ¿Por qué estoy pasando por esto si yo no he sido infiel? Él me respondió: “Porque hay Maldiciones ancestrales sobre ti que tienes que conocer, arrancar y romper con mi Poder”. Bien dice el Señor en su Palabra en Oseas 4:6: Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento. Yo lo tuve que entender en medio de una gran depresión.

Tú tienes la oportunidad de comprender esto hoy, Dios te va a guiar a estudiar tus ancestros y darte cuenta cuales maldiciones generacionales están atormentando tu vida y una vez identificadas arrancarlas y renunciar a ellas en oración.

Yo doy testimonio que las maldiciones ancestrales son una realidad Bíblica y se cumplen, no solo en mi vida, sino en la de otros. El enemigo hará todo lo posible para que no entendamos esto, para que no seamos libres. Yo por mi parte he determinado contar y enseñar a cuantos más pueda sobre este tema.

4. LA PERSEVERANCIA:

Son sinónimos de perseverancia: Constancia, persistir, insistir, no desistir. Perseveré en oración y ayuno que rompe todo yugo, toda cadena. (Ver el estudio el Poder del Ayuno). Sin desmayar no importa cuales sean las circunstancias, no importa cuán difícil o imposible de resolver, desde el punto de vista humano parezca la situación por la que estamos pasando. Si tu analizas mi caso, yo hubiera podido pensar: ‘Mi esposo no tiene remedio.’ ‘Está muy enamorado de la OM’ ‘Lleva doce años con ella, no la va a dejar’ ‘Nació así y así se queda.’ En Dios ese dicho popular, árbol que nace torcido, no se endereza. No es cierto, no aplica. Para Dios no hay nada difícil. Génesis 18:14 ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Lucas 1:37 Porque nada hay imposible para Dios.

La perseverancia en oración es clave para obtener la victoria, en cualquier situación hay quienes enseñan, que no es necesario decirle a Dios lo mismo todos los días, que con una sola vez basta, pero Jesucristo les enseñó a sus discípulos a través de una parábola en Lucas 18:1 sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar. En esta parábola la viuda importunaba todos los días al juez injusto, para que le hiciera justicia, de día y de noche, para que tomara la decisión a favor de ella. Por la insistencia de la viuda el juez injusto le hizo justicia. Cuanto más Dios que es nuestro Padre nos responderá y hará justicia si le insistimos.

Le insistí a Dios en oración durante casi tres años, sin cesar, todos los días. Poco a poco fui viendo como el Señor despejaba mi camino, iba liberando a mi esposo de las ataduras del adulterio y de la hechicería y venían las respuestas para mi hogar, finalmente el Señor puso distancia entre la OM y mi esposo y esa relación murió. Recuerda que la Palabra de Dios dice: Deuteronomio 7: 22 DHH. Poco a Poco el Señor irá expulsando a estas naciones, (nuestros enemigos), ustedes no podrán acabar con ellas de una sola vez. Dios lo hizo por mí, lo hará también por ti, si perseveras en oración y ayuno y no desmayas.

5. LA FE:

Hebreos 11:6 “Pero sin fe es imposible agradar a Dios “. Tuve mi mirada puesta en Jesús y no en el problema, porque Jesucristo es el autor y consumador de la FE. (Hebreos 12:2). El Señor me llenó de Fe para creer a una situación imposible de resolver al ojo humano. Confíe en Dios a pesar de las circunstancias en contra. Aunque haya quienes te digan: ‘Ese caso es un caso perdido’ ‘Ya no luches más’ o como en mi caso, mi hijo me dijo: ‘Mamá ya no quiero verte sufrir más al lado de mi papá, sepárate..’ Otros me dijeron: ‘Tu esposo está acostumbrado a tener dos mujeres y no va a cambiar, vete de la casa, déjalo, no le soportes más.’ No escuché esas voces, sólo escuche la voz de Jesús y de sus promesas en su Poderosa Palabra.

Un día en oración, me habló a través de Juan 11:39 Cuando Marta la hermana de Lázaro le dijo: Señor hiede ya porque es de cuatro días y Jesús le respondió: ‘¿No te he dicho que si crees, verás la Gloria de Dios? Le dije Jesucristo: ‘Tu resucitaste a Lázaro de los muertos a pesar que ese muerto ya hedía después de cuatro días de estar enterrado, y nadie en este mundo creía que podía salir caminando de la tumba. Así haz con mi hogar, resucita este muerto, que es mi hogar en ruinas, cambia a mi esposo, sálvalo. Marcos 9:23: “Para el que cree todo le es posible”. Jesucristo me liberó del adulterio, restauró mi hogar en ruinas, restauró el amor, la sexualidad, la comunicación, todo, porque yo decidí creerle. Los que esperamos en el Señor nunca seremos defraudados. I
Isaías 49:23. Salmo 84:11 “Porque sol y escudo es Yahvé Dios….no quitará el bien a los que andan en integridad”.